7 de mayo de 2006, 21h03

La muerte del pentapléjico Jorge León reabre el debate sobre la legalización de la eutanasia

Madrid, 7 may (EFE).- El fallecimiento de Jorge León Escudero, un pentapléjico que había manifestado en reiteradas ocasiones su deseo de morir y cuyas circunstancias investiga la policía bajo secreto sumarial, ha reabierto el debate sobre la legalización de la eutanasia en España ocho años después de la muerte de Ramón Sampedro.

Jorge León, de 53 años, fue hallado muerto en su domicilio de Valladolid el pasado jueves, desconectado de la maquina que le mantenía con vida desde que hace seis años un accidente doméstico le dejara postrado en una silla de ruedas y solo pudiera mover los labios.

Su único familiar, su hermano, el pintor Carlos León, encargado de cumplir el deseo del fallecido de que se incinerara su cadáver sin guardar las cenizas, señaló hoy a Efe que desconoce las circunstancias de la muerte, entre otras cosas porque hay una investigación que ha sido declarada secreta.

Carlos León señaló que cuando llegó al domicilio de su hermano le explicaron que "todo hace pensar que había sido ayudado", pero subrayó que desconocía cómo ocurrió y mostró su agradecimiento por las personas que lo cuidaron "generosa y abnegadamente" en los últimos años.

Cerca del cadáver de Jorge León había un vaso y, a la espera de los resultados de la autopsia, Carlos León aseguró que no sabe si contenía algún producto que le causó la muerte o que le provocara una cierta sedación para que quien le ayudó procediera a la desconexión, como había pedido.

Para el artista segoviano este asunto plantea un debate general sobre la eutanasia, en la medida en que afecta a "miles de personas que necesitarían la ayuda y los medios de los que mi hermano dispuso".

En este sentido, Izquierda Unida anunció hoy que volverá a presentar una nueva iniciativa parlamentaria para regular de forma legal el derecho a una muerte digna, pese a que en los últimos años el Congreso ha rechazado todas las presentadas por esta formación, por Esquerra Republicana de Catalunya y por el Grupo Mixto a favor de la despenalización de la eutanasia.

La palabra "eutanasia" -que etimológicamente significa "buena muerte"- no aparece en ninguno de los textos legales vigentes en España, aunque el artículo 143 del Código Penal sí tipifica como delito castigado con entre seis meses y seis años de cárcel la cooperación activa en la muerte, siempre a petición del enfermo, de quienes sufran dolencias irreversibles o que causen padecimientos insoportables.

No es probable que a corto plazo se produzcan cambios respecto de la consideración legal de la eutanasia en España, ya que el Gobierno cree que todavía no existe el necesario "sentir social" ni el consenso mayoritario para legislar sobre el asunto.

Una de las primeras voces que hoy se refirió al debate social sobre la eutanasia fue la de la escritora y periodista Margarita Espuña, amiga de Jorge León.

Espuña denunció que en España se practica la eutanasia "de forma encubierta, clandestina y sin ninguna garantía tanto para los enfermos, que mueren solos, a escondidas y con poca dignidad, como para quienes les ayudan a morir, que son perseguidos por la ley".

La escritora explicó que en el último mensaje que recibió del fallecido, a finales de abril, sospechó que se estaba despidiendo porque aseguraba que se encontraba en el límite, con dolores en las piernas para los que se le aplicaba morfina.

Por su parte, la presidenta de la Asociación Derecho a Morir dignamente de Galicia, Carmen Vázquez, declaró a El Mundo y la cadena Ser que alguien ayudó a morir a Jorge León y aseguró que existe un caso similar en Galicia que va a tener el mismo desenlace.

La Asociación para la Defensa e Integración de Accidentados (DIA) afirmó que Jorge León "estaba en su derecho a hacer con su vida lo que creyese conveniente", mientras que la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FASDP) reclamó una regulación "muy cuidadosa" de la eutanasia que respete la voluntad de los enfermos y evite "susceptibles abusos".

Ramona Manerio, la persona que confesó haber ayudado a morir hace ocho años al tetrapléjico gallego Ramón Sampedro, consideró "genial" que alguien hubiera podido facilitar el fallecimiento de Jorge León, si ese era su deseo y lamentó la "hipocresía generalizada" de la sociedad o de la clase política a la hora de resolver el problema.

Fuente: Yahoo Noticias